26 de febrero de 2015

Luis Esteban, un personaje

Me atrevo a amontonar unos párrafos, acojonado ante tus conocimientos de los significados y significantes del palabrerío español. También por tu capacidad sintáctica.

He sido empedernido lector de novela negra, pero no como mi mujer que se ha leído todo lo legible y -afortunadamente para ella- además saboreándolo en inglés cuando era el idioma original; digo saboreándolo porque, ya sabes tú, aquel giro idiomático, aquella doble lectura, aquel oxímoron, no se pilla si no es con dominio grande del idioma.

Un autor especial, Henning Mankell, no el más brillante, no el mejor tramando, me enganchó con un personaje por supuesto inspector de policía: el inspector, Kurt Wallander. El escenario, básicamente Suecia, en Ystad cerquita de Lund, pero también Roma o Riga o Sudáfrica. Ahora hace unos años que dejó de publicar y, sin matarlo, abandonó al personaje jubilándolo y en una situación de mayor insatisfacción que felicidad. 


Wallander se lo come todo. No hay apenas personajes secundarios como no sean los asesinos -algunos sin rostro- y su hija. Es un personaje de una pieza, íntegro, lleno de los achaques y defectos propios de quien está solo, de quien hace de su profesión y trabajo el centro de su vida. No es como el italiano Montalbano, para nada, pero coinciden en su obsesión por el trabajo, sin dejar apenas resquicios para el amor, para la amistad, para la sana distancia con el trabajo y sus resposabilidades.

No hubiera estado mal un tipo como tú, a la par o por debajo de Wallander, allí en la comisaría de Ystad haciendo el contrapunto. Una trayectoria y un carácter como el tuyo hubiera estado muy bien enfrente del comisario sueco: una familia normal frente a una desestructurada (seguramente "desestructurado" no lo contemple la RAE), un profesional cuidadoso de su físico y su salud haciendo pareja con uno apesadumbrado y pesimista, diabético incapaz de contener sus niveles de azúcar, con sobrepeso y tendencia a la obesidad, alcohólico.

Un policía como tú, no digo mejor que Wallander, puedo traerlo a mi blog como ejemplo de profesional y persona cabal y mostrarlo ante los que -inexplicablemente existen- definen al policía como un represor en vez de como un protector, lo que sois. Puedo traerte a este modesto blog, escaparate de verdades y mentiras como cualquier novela negra, en cualquier caso como referente de lo que eres y has mostrado en tu vida, en tu profesión, en tu escritura y en Pasapalabra: un personaje, en la mejor de las acepciones.


Suerte también con tu novela. Paso palabra.